“Dissémination», «Deconstrucción». No existe un significado único en cada término, que sea trascendente para cada palabra… y he aquí el universo de posibilidades a toda potencial significación. De esto se desprende la idea de que la “Dissémination» de Derrida es nihilista, niega la estructura fija en la lengua.
De qué estoy hablando? Deconstruir.. para construir. Nosotros, humanos hasta que se demuestre lo contrario, creamos todo en el lenguaje. El recuerdo es re cordis, porque así fue definido, categorizado y aplicado de la misma manera, desde entonces y hasta hoy.
En esto hay una propuesta inmensa con un significado, cuyo valor puede ser poderoso. Y no me puse místico, hablo (y cada uno le puede poner la palabra que más le guste) de lo que necesito para salir adelante. Pero con una variante. La de no seguir porque todas las frases baratas de motivación de moda dicen que hay que hacerlo. Sino la de deconstruirnos, salir del exoesqueleto de confort y analizar qué fue lo que me trajo acá. ¿Está bien lo que estoy intentando hacer? o me colgué un legado del cuello que me va a hacer la marca de la guillotina. Los tiempos cambian, y las formas de hacer las cosas también, y por sobre todo la interpretación dependiendo de los contextos.
Creo que no hay una buena o mala manera. Todo se rige por la intensidad del esfuerzo y por la intencionalidad que me encienda…
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