De la duda al autoconocimiento

Cogito Ergo Sum: René Descartes nos motiva a ir hacia el conocimiento, hacia la observación de algo, de un objeto. La palabra objeto viene de “ob-iacere” que significa desde un lugar céntrico, expulsar algo, sacarlo del sujeto. Ese conocimiento se da a través de una actividad pensante de algo que está afuera de nosotros. Desde ahí la persona se separa del mundo, lo objetiviza e intenta conocerlo. No es a través de las certezas que puedo decir que conozco, sino a través de la duda que me lleva a encontrar el principio de un conocimiento, quitando las certezas, sometiéndolas a la duda. (Melana, 2020)1

En esta primera ocasión les acerco algunos puntos que sobresalen por su universalidad de la tesis de grado: “EL VACÍO EXISTENCIAL EN ESTUDIANTES DE PREGRADO EN LA U.C.A.B.” de Carlos Castro2. Trabajo realizado con el propósito de analizar el nivel de “realización interior” del sentido de la vida de los estudiantes de pregrado en la Universidad Católica Andrés Bello con el fin de analizar la presencia del vacío existencial en los estudiantes.

La existencia humana se descubre en su integral profundidad, en el sentido de la angustia, de la incertidumbre o de la inseguridad que configuran las distintas motivaciones de nuestra existencia diaria.

Kierkegaard

Planteamiento del problema

En los estudios realizados por Frankl, tanto en Europa Occidental como en Estados Unidos, el 20% de las personas padecen vacío existencial3. Esto fue sustentado y ampliado por Elisabeth Lukas (discípula de Frankl). En su investigación sobre el mismo tema, amplió la población y la segmentó, demostrando que quienes padecen en un mayor porcentaje de vacío existencial son los estudiantes universitarios. De igual forma, otro elemento que señala el predominio de problemas existenciales en los jóvenes de estos países lo constituye el hecho de que la segunda causa de muerte entre ellos son los suicidios.

El sentido de la vida | Marco teórico

Como personas y entre nuestros petates, llevamos con nosotros un conjunto de vivencias, aprendizajes, experiencias, dentro de un espacio y en un tiempo determinado, en donde compartimos nuestro día a día junto a otras personas: familiares, amigos y conocidos, y hasta con el desconocido que se acerca en medio de la calle o la que viaja en el asiento de al lado en el bondi o el subte. Día tras día, las horas avanzan y a cada confrontación que acompaña los pasos del ser humano, las preguntas afloran y el ansia de respuesta se nos pone de cara.

El vacío existencial

Como sociedad quizá nos quede por respondernos qué estamos haciendo, qué dejamos de hacer o qué podríamos empezar a hacer para saldar esta deuda sanativa.

Para quién siente este vacío, es una sensación innegable. Pero muchas veces, a costa de nosotros mismos, tapable, maquillable, un gran perchero de máscaras. Ese esfuerzo por llenar con nada la nada, abre una gran cicatriz. Espacio fértil para los miedos. Hay cierta practicidad y facilidad en la palabras de Descartes mencionadas al principio. ¿Y si es así de simple?

Referencias

1 Melana, H. (Anfitrión). (1 de abril de 2020). Rene Descartes. Cogito Ergo Sum. [Episodio de Podcast]. Filosofía, Psicología, Historias. Spotify. Link después de la última ref.
2 Licenciado en Sociología. Universidad Católica Andrés Bello. Caracas-Venezuela. Publicado en la Revista del Instituto de Logoterapia de México No 15 primavera 2006 PÁGINA 25-38
3 Frankl, Viktor (1997).

Comentarios

Deja un comentario