Categoría: Entrar en uno mismo

  • Elegí silencio y fue paz

    Suelo pensar que la personalidad es como un animal curioso: a veces vive en mi cabeza y otras anida en mi piel. Mi cuerpo llevaba meses dándome señales que intenté explicar con teorías —qué mierda— teorizar era más cómodo que admitir que ya no era amor, era supervivencia. Vivía en una casa llena de fantasmas.…

  • Ecos

    Mientras siento la liviandad del libro al pasar las últimas páginas, de nuevo este pensamiento bifronte. Me observo leyendo en el colectivo, y me observo observarme a mí mismo. Dos pensamientos simultáneos, como las aguas turbias del Arve y las aguas cristalinas del Ródano, que fluyen juntas sin mezclarse inmediatamente. Uno se refiere al vacío…

  • Lo sido

    …un fulgor que no es luz, sino abismo, me abraza. El sueño quiere arrancar, pero ladridos lejanos lo distraen. Sonidos incognoscibles me llenan. Mi consciencia se mece entre la realidad y la abstracción, hasta que un poder abrasador irrumpe, disolviendo el tonal. Desvaneciéndolo en la bruma de lo nunca sido. Mi identidad, ahora apenas ecos…